|
Introducción
Tradicionalmente
el trabajo se ha considerado manual. Sin embargo, en la actualidad
se lo considera fundamentalmente conversacional.
Desde
esta perspectiva, aspectos tan relevantes de la organización
como son los procesos de trabajo, la creación de valor
y la gestión del conocimiento, entre otros, se generan
a través de las conversaciones; y son éstas las
que determinan que dichos aspectos sean o no satisfactorios.
Y
dentro de este escenario es que ha aparecido el coaching, tema
sobre el cual vamos a desarrollar este trabajo de manera breve,
básica y precisa, de modo de poder entender cómo
es que se está gestando hoy por hoy la nueva administración
empresarial en el siglo XXI.
El
coaching es una práctica emergente, un nuevo oficio
que surge del reconocimiento de las insuficiencias que exhibe
el rol del directivo en las organizaciones para poder responder
adecuadamente a los desafíos que enfrenta.
Frente
a esta situación es que existen dos tipos de coaching o
consejería, una es la conserjería dentro de la organización,
donde se le enseña al trabajador a comportarse en el lugar
de trabajo, y se le brinda una asesoría sobre los aspectos
que necesitan saber para avanzar dentro de la organización.
Y la otra es la consejería externa a la organización,
esta ayuda al individuo a trazar metas a largo plazo.
Como
vemos, este es un tema que resulta interesante desde el principio
por lo cual, trataremos de ir explicando paso a paso y de una
manera clara y sencilla qué es un coaching y cuál
es el verdadero rol que cumple éste en la organización.
¿Qué
es Coaching? ¿Qué es un Coach?
Entendemos
que un coach es un profesional que reúne un amplio espectro
de competencias genéricas, que le habilitan para trabajar
con las personas en aquellas situaciones, que suelen ser juzgadas
como problemáticas y que están relacionadas con
el rendimiento de la organización.
Las
competencias genéricas de que hablamos, tienen que ver
con la capacidad de escuchar y conversar. Con la capacidad de
distinguir emocionalidades y fluir en ellas. Con tener distinciones
en el ámbito corporal y saber actuar en consecuencia.
Las
situaciones problemáticas más comunes, ante las
que suele requerirse la ayuda de un coach tienen que ver con :
-
dificultades de una persona o grupo de personas para alcanzar
sus propios retos.
-
dificultades de una persona o grupo de personas para incorporarse
a procesos de aprendizaje concretos.
- dificultades
que surgen en el fluir de los procesos de negocio, que se identifican
con claridad "como problemas de relación entre personas"
o bajo el eufemismo de " problemas de comunicación "
y que impiden incrementar la productividad reduciendo los niveles
de compromiso.
Por
todo lo anterior, un coach es
aquella persona que, después de un proceso de aprendizaje
riguroso y concreto, tiene la capacidad de observar los fenómenos
organizacionales, reinterpretarlos de un modo más poderoso
e intervenir en ellos de la forma más efectiva posible.
La
mirada del COACH
Un
coach es capaz de distinguir , dentro de situaciones problemáticas,
aspectos de ellas que pueden ser considerados o convertidos en
OPORTUNIDAD.
Un
coach fija su atención en los procesos de negocio e identifica
los juicios que dificultan a los miembros de los equipos de trabajo
coordinar acciones con efectividad. Observa con atención
su capacidad de aprendizaje y les acompaña en la superación
de los límites que ellos mismos se habían impuesto.
Un
coach sabe que las EMOCIONES son determinantes en los resultados
que se obtienen en las organizaciones. Entiende la emocionalidad
como predisposición a la acción que permite que
ciertas cosas sean posibles y otras no. La CONFIANZA es
la emocionalidad desde la que opera el coach, sabiendo cómo
generarla, reconstruirla y, en su caso, detectar su faltante.
Un
coach sabe dónde se encuentran la RESIGNACIÓN
y el RESENTIMIENTO y sabe no sólo cómo
desactivarlas, sino también cómo prevenirlas. Sabe
que el ASOMBRO y la LIVIANDAD son emocionalidades
que permiten aprender e innovar y que la AMBICIÓN
y la PASIÓN son el origen de un LIDERAZGO
preciso. El coach sabe como abrir espacios donde dichas emociones
surjan.
El
RESPETO es el marco ético por el que se rige el
COACH. Su punto de partida es que las diferencias dentro
de un equipo provienen de las distintas observaciones que aporta
cada miembro. Y todas ellas son igualmente legítimas. El
criterio por el cuál unas serán más válidas
que otras no es la negación de su legitimidad, sino las
posibilidades de acción que abran o cierren cada una de
ellas.
Un
coach MIRA a los seres humanos como seres en continuo proceso
de transformación, completándose y constituyéndose
como tales seres humanos a través de la relación
con los otros. Por esta razón, denominamos a este tipo
de coach: coach ontológico.
El
proceso de COACHING
Nuestra
capacidad de acción y aprendizaje tiene límites.
El coach busca identificar, validar y / o disolver dichos límites
y lo hace en procesos individuales o de grupo, dependiendo de
los logros que se pretendan alcanzar y del tipo de acciones que
se requieran para ello.
El
COACHING es una conversación peculiar que habitualmente
se inicia con la petición de ayuda por parte de la persona
que en ese momento considera sentirse atrapado en un problema
para el que no sabe qué acción tomar. Esta persona,
a la que llamamos COACHEE, se entrega desde la confianza
y permite que el COACH , durante la conversación,
le proporcione una visión diferente del problema que enfrenta;
y a partir de ahí, nuevas posibilidades de acción.
El
trabajo del COACH consiste en convertir la conversación
en una especie de danza, donde el COACHEE marca el paso
y la música de fondo es el RESPETO.
En
el proceso de coaching quien declara la validez de lo conseguido
no es el COACH, sino el COACHEE. Esta es la grandeza
del coaching frente a otras propuestas de aprendizaje: NO
IMPORTA QUE EL COACH SIENTA QUE HA HECHO UN TRABAJO EXCELENTE,
LO QUE IMPORTA ES EL JUICIO DE SATISFACCIÓN DEL COACHEE
Y, SI A PARTIR DEL COACHING, ES CAPAZ O NO DE TOMAR ACCIONES DISTINTAS.
El
tipo de retos que hoy enfrentamos en nuestras organizaciones,
requieren de un tipo de relaciones distintas de las que hasta
ahora hemos mantenido y propiciado. Los que se preocupan por el
rendimiento de sus organizaciones buscan desde hace tiempo las
claves para mantener y desarrollar determinadas competencias que
ahora llamamos "soft" y que permiten el avance de sus equipos
que hoy es necesario.
Un
COACH aglutina esas competencias y además sabe cómo
otros las pueden desarrollar. Tener competencias de coaching,
se está haciendo tan necesario como mantener nuestro soporte
tecnológico al día.
|