Hay tres caminos muy posibles para el futuro precio de los pisos:
1º.- El primero y el que cuenta con más adeptos es que el precio se corrija , como establece la ley de la oferta y la demanda. La corrección, en caso de darse podrÃa situar el precio de un piso de 180.000 euros entre 122.000 y 150.000 euros.
3º.- En la tercera opción, el tiempo pondrÃa el precio de los pisos en su sitio. Con esto me refiero, poniendo un ejemplo para entenderlo, a que en los años 70, un piso podrÃa oscilar entre los 1.800 y 3.000 euros y bien caros que eran para aquellos tiempos.
Con ello quiero decir que en10 años 180.000 euros nos podrÃan parecer 120.000.
Los Bancos Centrales siguen inyectando liquidez, no tanto como antes pero siguen.
Hay mar de fondo. El problema es que sólo están alargando lo que tiene que ocurrir y cuanto más se retarda una cosa que es evidente o que sucederá, pasa que el descalabro es más brutal.
Por ello, a veces es mejor no alargar la agonÃa y dejar que suceda lo que tiene que suceder.
Recordar con esto la “famosa” frase sobre las burbujas:
“Una burbuja especulativa siempre reventará mucho más tarde de la fecha que los inversores se han fijado como comienzo del pinchazo, pero acaba siempre reventando”
Asà funciona una burbuja. NO quiero decir que vaya a pasar lo mismo por los pisos, pero en 30 años de media que se han establecido los españoles para pagar su hipoteca pueden pasar muchas cosas.
Y con esto que digo, no digo nada, ni lo soluciono porque todo seguirá su curso y sucederá lo que tenga que suceder por mucho que llamemos a la prudencia. Es la psicologÃa o burrologÃa humana. Como Santo Tomas. NO lo crees hasta que lo ves.
Es como si tienes el deposito en reserva, y sigues y sigues sabiendo que se te va acabar, pero continuas, hasta que se acaba.
El problema es que los abuelos son los que están aguantando de la economÃa de hijos y nietos.
El problema es que los abuelos no duran siempre y los empleos tampoco.
Primero presentar a Luis Garicano y decir que es profesor de la Universidad de Chicago, impulsor de un deparamento en la London School of Economics y según “FinancialTimes” uno de los economistas jóvenes más prestigiosos.
Y ahora presentaros un extracto de la entrevista que le hacen en la revista “El Semanal”, porque no tiene desperdicio.
Consultando fuentes que indiquen cuales fueron la subidas de los precios de la vivienda en los últimos años podemos ver lo siguiente:
2003 — 16%
2004 — 16%
2005 — 13%
2006 — 9%
2007 — 5%
Con esta estadistica se puede ver claramente que el punto de inflexión se produjo en el 2003 / 2004 a partir de donde empiezan a crecer menos.
El aterrizaje suave, como se anunció, parece un hecho.
De hecho se está aterrizando muy bien y siguiendo esa progresión se esperarÃan dÃgitos negativos a partir del 2009.
Ahora resta por saber si una vez toquen suelo se mantendrán los precios conforme la inflación o si le pasará como al avión que se estrello en Brasil.
Resulta que la demanda de viviendas se ha situado por primera vez desde 1994 por debajo de la oferta.
La venta de vivienda nueva ha bajado un 11% en España. En Galicia y Asturias un 20%.
Los pisos tardan más en venderse.
Los que más dificultades pueden tener son los que se han hipotecado para comprar un nuevo piso sin vender el antiguo, porque si no encuentran comprador tendrán que vender a precio de saldo.
3 de cada 4 promotoras están condenadas a desaparecer.
No digo nada de las inmobiliarias.
Pero la fiesta más grande será a partir del 2010 como me he cansado de repetir en post anteriores , bajo las crÃticas de algunos, cuando la oferta alcance su máximo nivel y la demanda el mÃnimo.
Es es tan claro que no entiendo como la gente no se da cuenta que como en todo, este mercado se rige por la ley de la oferta y la demanda. Asà de fácil: si hay muchas patatas, las compras baratas y si hay pocas las compras caras. si hay muchas patatas, las compras baratas y si hay pocas las compras caras.
Ya de por sÃ, la reunificación de deudas, es mortal de necesidad para el bolsillo, porque aunque al principio te resulta fácil pagar, al final es harto imposible, como para que se aproveche de tà un chiringuito financiero de estos que abundan.