Como se planifica la economÃa del inversor
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En Estados Unidos existen numerosas denominaciones para los profesionales que se dedican a temas financieros. No obstante podemos clasificar en dos grandes grupos la profesión de asesoramiento financiero en este paÃs.
En un primer grupo están aquellos profesionales dedicados a aspectos especÃficos de las necesidades financieras de los clientes: banqueros, corredores de bolsa, asesores de seguros etc. Estos profesionales suelen trabajar para bancos, entidades financieras, casas de broke-rage, compañÃas de seguros, etc., y su objetivo es, lógicamente, la venta de los productos de la empresa que representan. La información es estrictamente sobre productos y el posible beneficio para el inversor, explicando sus riesgos y ventajas. Por esta información los agentes de estas entidades financieras no cobran ninguna comisión, ya que los beneficios de la empresa están en la administración y venta de los productos.
En el segundo grupo de profesionales se sitúan los ‘brokers’. Estos son profesionales que sólo siguen las instrucciones de los clientes. Generalmente se ocupan de la compra o venta de productos financieros tanto de renta fija como de renta variable recibiendo una comisión determinada por la tarea efectuada o por la compra del bono que se adquiera.
La diferencia fundamental es que en Europa la mayorÃa de los servicios financieros los hacen los bancos y, en Estados Unidos, los bancos no están en este negocio, a no ser que lo hagan mediante compañÃas subsidiarias independientes. Existe pues una separación fundamental entre la función bancaria y la actividad de inversión.
Esta separación ha sido algo histórico que nació tras el crash bursátil del siglo pasado y con el ánimo de proteger a los Inversores en temas de conflicto de intereses. La regulación y control de la actividad de las entidades financieras es realizado bajo la tutela de la SEC (Security Exchange Commision), que controla que la información sea fiel y que el cliente sea informado con precisión de la naturaleza y riesgos de los productos.
El asesoramiento financiero es realizado por profesionales denominados planificadores financieros. El planificador financiero en Estados Unidos es un profesional independiente, sin ninguna vinculación a entidades financieras y cuya remuneración es recibida por su servicio exclusivamente al cliente. Las ventajas para este son múltiples. Estas son algunas:
a) Objetividad en la información. El único interés del planificador es buscar el mejor producto o plan, No existe otro interés sino el de beneficiar al cliente.
b) Análisis global de la situación económica del cliente. No sólo es la inversión sino la situación general financiera del cliente la que se tiene en cuenta.
c) Adquisición de productos financieros de bajo coste que el planificador puede obtener en la búsqueda de un rendimiento mayor para el cliente.
d) Control exacto de los gastos de la administración financiera. Generalmente el planificador (o asesor financiero) cobra por su trabajo un porcentaje preestablecido del capital administrado. No hay sorpresas en gastos ocultos y sin control.
Uno de los principios del planificador es conocer a su cliente. Un aspecto importante de este conocimiento pueden ser su situación familiar, los hijos y su expectativa de gastos futuros, estudios, etc, conocimiento del nivel de riesgo de su cliente, experiencias previas en sus temas económicos, situación de seguros de vida, distribución de los activos existentes, planificación sucesoria (trusts y testamentos), aspectos fiscales, etc.
En Estados Unidos este tipo de servicio de planificación y asesoramiento es el más atractivo y el que cualquier persona o familia con cierto patrimonio tiene a su disposición. El planificador es la persona de confianza que tutela aquellos temas complejos que el cliente no puede o no tiene tiempo de atender.
Las comisiones de los planificadores por la administración de los patrimonios y los temas de asesoramiento oscila entre el 1 y 2 % anual del patrimonio dependiendo de la complejidad de los temas. Al iniciar esta relación es normal el establecimiento de un plan concreto entre el cliente y el asesor. Suele resumirse en un documento firmado por ambas partes donde se establecen con precisión las obligaciones y responsabilidades mutuas.
Conflictos de intereses
En este documento, generalmente sencillo y claro, se definen los puntos fundamentales de la planificación financiera. Debido a los problemas éticos de muchas entidades financieras, conflicto de intereses y corrupciones corporativas de los últimos años, junto a las crisis bursátil en los Estados Unidos, el inversor está buscando más que nunca la asistencia de estos asesores independientes en la búsqueda de integridad y transparencia. El cliente como inversor se ha dado cuenta de que llamara un broker, comprar varios fondos de inversión bajo la recomendación de entidades financieras puede ser una fórmula de grandes pérdidas y de alto riesgo.
El asesor independiente conoce al cliente mejor que nadie y sabe qué productos son los adecuados y busca, bajo su criterio, los mejores y más oportunos. Esta actitud tiene un valor enorme en estos momentos y los clientes establecen actualmente relaciones con sus planificadores de una forma creciente.
Planificadores éticos
Los planificadores son profesionales independientes y bien regulados. La designación Planificador Financiero Certificado (CFP) sólo puede ser conferida por la Junta de Normas para Planificadores Financieros Certificados (Certified Financial Planner Board of Standars) a un asesor que ha completado estudios amplios sobre la materia, que ha aprobado exámenes exhaustivos de varios dÃas de duración y que tiene la suficiente experiencia laboral y continua realizando cursos de perfeccionamiento.
Los planificadores tienden a consolidar todos los aspectos de la situación financiera del cliente en un mismo plan totalmente integrado, con el fin de que cada inversión y actividad pueda ser vista en un marco siempre con proyección de futuro. En Estados Unidos están bien regulados y su tÃtulo representa profesionalidad, independencia y principios de ética bajo juramento por escrito de que sólo los intereses del cliente son la razón de su asesorÃa (Código de ética profesional).







